Los antecedentes de este perfume se remontan a finales de la década de los noventa, cuando la firma de lujo Clive Christian adquirió la histórica Crown Perfumery, una casa fundada en 1872 y profundamente respetada en la tradición perfumista británica.
Crown Perfumery fue, en su época, la única casa autorizada a utilizar como emblema la corona de la reina Victoria,en sus envases.
Con esta adquisición, Clive Christian no solo rescató un legado casi perdido, sino que redefinió por completo su visión del perfume, enfatizó el uso de materias primas de la más alta calidad, procesos rigurosos y por supuesto diseños elaborados.
No. 1, creado en 2001, marcó un punto de suma importancia para la marca, pues era perfume concebido sin limitaciones presupuestarias, se elaboró con ingredientes excepcionales y en proporciones generosas, convirtiéndose en un símbolo del lujo absoluto. Su frasco retoma una silueta clásica que honra la herencia de Crown Perfumery, posee un acabado dorado y el icónico tapón en forma de corona le da el toque elegante y sobrio.