En colaboración con Guerlain, el Museo del Perfume presentó la exposición Shalimar. 100 años de amor, un homenaje a una de las fragancias más emblemáticas de la historia moderna. Concebida como una travesía sensorial y estética, la muestra reveló los procesos de inspiración, diseño y creación detrás de este perfume legendario, inspirado en una historia de amor que marcó profundamente la memoria cultural de la India y que ha perdurado como símbolo de pasión, devoción y eternidad.
En el corazón del relato se encuentra el célebre vínculo entre Shah Jahan y Mumtaz Mahal, cuyo amor dio origen a los Jardines de Shalimar y al Taj Mahal. Este relato épico se tradujo en una fragancia que, durante un siglo, ha capturado la imaginación del mundo. La exposición exploró este legado a través de documentos históricos, bocetos originales, y materiales que dieron forma al universo visual y sensorial del perfume.
La muestra reunió una exquisita selección de cristalería fina, entre ellas reinterpretaciones del icónico frasco diseñado por Raymond Guerlain, así como obras de gran formato que ampliaban el mito del perfume hacia discursos contemporáneos sobre memoria, identidad y estética orientalista.
Uno de los momentos centrales de la exposición fue la presentación de una pieza de colección excepcional, intervenida especialmente para la ocasión por la artista —cuya identidad puedo integrar cuando me la compartas—, convirtiendo la fragancia en un objeto híbrido entre escultura, diseño y relato emocional.
A través de aromas, imágenes, texturas y piezas históricas, Shalimar. 100 años de amor invitó al visitante a recorrer un siglo de creación perfumística en el que Guerlain ha preservado la esencia de un amor inmortal, renovando cada generación la magia que convirtió a Shalimar en un ícono universal.