Dentro del vocabulario de la cultura olfativa y la perfumería, encontramos como protagonista el término derivado del francés Flacon, mismo que hace referencia a los contenedores ornamentales para líquidos de gran valor. Las características y composición de estos objetos han variado de manera contrastante conforme a los avances tecnológicos y el descubrimiento de nuevos materiales. Aun así, el vidrio es a la fecha uno de los materiales más utilizados históricamente en la elaboración de flacones para la perfumería.
Este material de gran valor utilitario, religioso y artístico, también presenta una evolución histórica por su importancia industrial durante los siglos XIX y XX. Si bien estuvo presente en civilizaciones antiguas como la Egipcia, Griega y Romana, era un material visiblemente diferente al que conocemos hoy en día. (Imagen 1)

Imagen 1. Flacon, moldeado de núcleo, Mediterráneo, 599-400 a.C.
Museo del Vidrio de Corning
Al comprender los materiales y características generales de sus componentes, las civilizaciones lograron crear una gran variedad de diseños, estilos y formas. Estos conocimientos hicieron del vidrio un excelente medio artístico, con el cual la perfumería reforzó su identidad y reinterpretó su valor económico con artistas y compañías como René Lalique, Émile Gallé, Whitefriars y Orrefors.
Países como Italia, Francia, Inglaterra, Suecia, Checoslovaquia y el Reino Unido imprimieron sus sellos a través de las creaciones de cada una de sus regiones. Gracias a este desarrollo, los coleccionistas poseen un sinfín de objetos con diferentes denominaciones de origen y estilos para contemplar. Sin embargo, para el público en general este conocimiento se mantiene distante.
Por esta razón, a través de este segmento buscamos comenzar un proceso en el cual responderemos las siguientes preguntas ¿Qué es el vidrio? ¿Vidrio ó Cristal? ¿Qué técnicas de manufactura se utilizan? ¿Quiénes fueron los artistas vidrieros más importantes? ¿Existen artistas vidrieros actualmente? ¿Cómo empiezo mi colección?
Responder estas preguntas nos lleva al área más básica de esta conversación: los materiales detrás del vidrio. Los principales componentes del vidrio varían dependiendo de las cualidades que se buscan en este. Entre ellas destacan la transparencia, durabilidad, resistencia al calor
entre otras. De acuerdo a varias fuentes culturales, incluyendo el Instituto de Conservación del Gobierno de Canadá y el Museo del Vidrio de Corning, el vidrio es considerado un material amorfo, de una composición que realmente no es cristalina ni ordenada, sino líquida, debido a su rápido enfriamiento, lo cual explica su fácil adaptabilidad a diversas formas a altas temperaturas.
El vidrio más común hoy en día es el calizo. La composición química de este se conforma de tres simples materiales, mismos que cumplen funciones específicas y crean una estabilidad que a la fecha, contribuyen a que este sea el tipo de vidrio de mejor calidad y durabilidad:
- Dióxido de Silicio: Material principal, comúnmente referido como ‘arena’ o ‘cuarzo’ tiene una estructura mineral. El Dióxido de Silicio comprende un gran porcentaje del material inerte en la tierra, por lo que ha sido accesible desde la antigüedad.
- Carbonato de Sodio: Material utilizado para reducir las elevadas temperaturas necesarias para la fundición del dióxido de silicio.
- Carbonato de Calcio ‘Caliza’: Mineral ampliamente conocido y utilizado por las industrias de la construcción, agricultura, farmacéutica y química entre otras. Con propiedades estabilizadoras, el Carbonato de Calcio otorga al vidrio mayor resistencia física e insolubilidad en agua, creando un material más duradero.
Esta receta sin embargo, no crea por su cuenta el color transparente característico que conocemos hoy en día. Son las impurezas en forma de hierro las que otorgan esos colores verdosos a los vidrios de menor calidad. A través de ciertos componentes y minerales, es posible cambiar el color y transparencia de dicho material. A lo largo de la trayectoria de siglos buscando el vidrio perfecto, se crearon una gran variedad de recetas. Otras clases de vidrio de importancia histórica y contemporánea son:
- Vidrio de Potasio: Utilizado en Europa a lo largo de la Edad Media y el Renacimiento, reemplaza el carbonato de sodio por potasio, obteniendo enfriamientos más acelerados y mayor densidad. Sin embargo, su durabilidad es menor a la del vidrio calizo. Un ejemplo de este tipo de vidrio es el ‘Vidrio del bosque’ caracterizado por sus colores verdosos, densidad y brillo. (Imagen 4)
- Vidrio de Plomo: Reemplaza el calcio por óxido de plomo como estabilizador. El alto índice de refracción genera una mayor dispersión de las ondas de luz, generando un material brillante y mucho más translúcido. Además, su estado en enfriamiento es de mayor suavidad, siendo apto para otro tipo de procesos de decoración como el grabado y el cortado. Su punto débil, sin embargo, es lo fácil que puede dañarse o rayarse. (Imagen 5)
Con esta breve introducción nos adentramos a comprender un objeto utilitario y artístico que ha llevado a fragancias a volverse icónicas no solo por su aroma y composición, sino también por su flacon. Ahora que ya entendemos los materiales detrás del vidrio debemos entender las siguientes preguntas ¿Cómo se hace el vidrio?


