Ahora que conocemos los componentes generales en el vidrio creado por el hombre podemos adentrarnos a entender cómo comenzamos a utilizarlo, a trabajarlo y a manipularlo. Debemos de considerar que la creación del vidrio como lo conocemos requiere de altas temperaturas de miles de grados centígrados. El ser humano no pudo desarrollar estas técnicas hasta el inicio de civilizaciones antiguas como Mesopotamia, en donde se encontraron los primeros vestigios de este material en forma de cuentas. Posteriormente el Imperio Romano utilizó de manera rutinaria este material para crear envases y contenedores de diferentes formas; inclusive las construcciones destinadas a las clases altas contaban con ventanas.
Sin embargo, para que el ser humano comenzará a producir vidrio fue necesario conocerlo en otros formatos previos. Recapitulando sobre nuestro artículo anterior, el principal componente del vidrio es el Dióxido de Silicio (arena), el cual se encuentra en todo el mundo.
De manera natural, la única forma de calentar el silicio a las altas temperaturas requeridas para formar estructuras similares al vidrio
es a través de eventos naturales como las erupciones volcánicas. A través de los restos de estos eventos naturales, el ser humano conoció la obsidiana, un vidrio volcánico considerado una roca ígnea. Sin embargo, su composición es alta en dióxido de silicio. El magma volcánico al enfriarse rápidamente genera este vidrio volcánico, mismo que el ser humano comenzó a utilizar y modificar con utensilios prehistóricos.
Materiales similares se encuentran en restos geológicos de impacto de meteoritos e inclusive algunos microorganismos están hechos de sílice. Es a través de estos materiales que el ser humano comenzó a jugar con la manufactura del vidrio, buscando y adaptando nuevas maneras de moldearlo y hacerlo parte de su vida. Si bien la evolución de la manufactura del vidrio ha avanzado a través de miles de años, las
técnicas fundamentales siguen estando presentes.
La versatilidad del vidrio en temperaturas de entre 700 °C y 2000 °C permiten acabados en caliente, tibio y en frío. Con el uso de ciertas
herramientas la mezcla caliente es manipulada, creando formas infinitas con el vidrio.
La identificación de estas técnicas nos permite entender un poco más acerca del mundo del vidrio en la perfumería y cómo los flacones se volvieron un arte en sí mismos. A través de la colección del Museo del Perfume y de otras instituciones culturales podemos obtener una referencia visual que nos ayude a entender estas técnicas:
- Moldeado por Núcleo: Técnica creada en la antigüedad, en la cual se formaban moldes sólidos de tierra mojada conectados a un tubo (predecesor del pontil). Al secarse y compactarse, eran sumergidos en vidrio fundido. Tras el proceso de enfriamiento el material orgánico era raspado del interior del contenedor, creando un envase.
- El Vidrio Soplado: Una técnica revolucionaria descubierta durante el siglo I a.C, utilizando una pipa de metal hueca por la cual el artesano soplaba aire inflando el vidrio fundido. Este tipo de manufactura permitió hacer envases huecos con mayor rapidez y crear nuevas y más complejas formas con el vidrio.En las imágenes superiores podemos ver 2 flacones: la figura 4, del Museo del Vidrio de
Corning, un alabastrón cilíndrico moldeado por núcleo, con acabados de líneas de colores del 525-375 a.C. El segundo, la figura 5, un flacon contemporáneo del Museo del Perfume México, creado con técnicas de vidrio soplado. Ambos flacones con una decoración similar a rayas, creadas a través de aplicaciones de tramos de vidrio coloreado posteriores al formado inicial del cuerpo, rotados en el centro de la pipa de metal que los sostenía, creando estos patrones en ‘zigzag’. Reflejando como el uso de técnicas antiguas siguen siendo las bases de la fabricación del vidrio en el siglo XXI. - Vidrio Moldeado: Junto con el moldeado por núcleo, el uso de moldes fue una técnica inicial que se utilizó creando objetos sólidos de uso decorativo y arquitectónico. Estos moldes contaban solo con una cara, en la cual los diseños eran perfilados. La evolución y conocimiento del material permitió comenzar a utilizar moldes de dos caras. Finalmente, al descubrir las posibilidades técnicas que implicaba el vidrio soplado, esta cualidad se incluyó en el proceso de moldeado, creando una técnica mixta en la cual el vidrio fundido se coloca en un molde de dos caras, se sopla aire al centro del material, inflándose dentro del molde y creando el espacio en el contenedor. La revolución industrial permitió agilizar este proceso y es la técnica más utilizada hoy en día para la fabricación de envases en grandes cantidades.
- Identificación de procesos de Manufactura: Pequeños detalles nos pueden dejar entrever el tipo de métodos utilizados para crear ciertos objetos de vidrio. En el caso del flacon Diorella (Figura 7) de Christian Dior, el cual forma parte de la colección del Museo del Perfume México, podemos observar un borde en el perímetro del objeto (Figura 6), el cual refleja la división que existía en el molde de dos caras donde el vidrio fundido fue aplicado. Otras marcas que podemos observar, se encuentran en las bases de ciertos objetos, localizando donde se encontraba el pontil (tubo de metal sosteniendo la pieza). Otras herramientas también generan ligeras marcas tras su aplicación al rodar el vidrio fundido, moldearlo, cortarlo y doblarlo. (Figura 3). También es importante conocer los acabados decorativos que se llevan a cabo en el vidrio. Como mencionamos anteriormente estos pueden ser hechos a diferentes temperaturas. La aplicación de colores puede ser durante la formación del flacon, en capas de diferentes colores, generando volúmenes (Fig. 8). También tras el preformado, generando patrones diversos con largos hilos de vidrio colocados en el cuerpo principal y fundidos en el mismo (Fig. 9). Algunas decoraciones como el blobbing (Fig. 10) se realizan poniendo gotas de vidrio fundido en el cuerpo semiformado del objeto. Los esmaltados (Fig. 11) se realizan en los cuerpos tibios, con mezclas de vidrio en polvo con pigmentos y otros aglutinantes, volviéndose pintura que se puede aplicar y posteriormente fundir en el horno, haciéndolos permanentes.
Los acabados en frío o posteriores también son importantes en el vidrio decorativo. El esmerilado es una técnica característica de Lalique (Figura 12), generando vidrios opacos con herramientas mecánicas o con químicos especiales. Finalmente el vidrio cortado se realiza grabando con punzones, escalpelos, ruedas diamantadas y con ácidos creando dibujos sobre las superficies frías. (Figura 13).
Las técnicas que hemos repasado y observado en la colección del MUPE crearon posibilidades artísticas que han diferenciado a las casas perfumeras y fragancias desde el siglo XIX, forjando referencias visuales que hacían distintivos a estos flacones. Su importancia histórica en la preservación y creación de diseños que se han quedado en la mente de la sociedad, impulsaron a las tendencias artísticas como el art nouveau y deco a involucrarse con este objeto cotidiano, además de el uso cristales de gran valor económico, continuando con la tradición del lujo. Así, constituye una forma de arte, volviéndose inclusive coleccionable al entender el trabajo que hay detrás de él.
El vidrio es una técnica que ha creado una infinidad de posibilidades para nuestra civilización. Sus posibilidades de manejo son infinitas y los cambios en su composición para adaptarlos a nuevas necesidades, han sido un desafío que a lo largo de los siglos lo ha convertido en un indispensable en nuestra vida. Es imposible comprender el mundo sin vidrio y hoy podemos encontrarlo en espacios que no imaginamos y que son esenciales para la civilización moderna. Un ejemplo de esto es la fibra óptica, un material flexible hecho de vidrio que ha cambiado nuestro mundo y nos ha comunicado internacionalmente, provocando un nuevo término ‘La Era del Vidrio’ (The Glass Age).
Pensar en la creación de un vidrio con estas características, flexibilidad y fuerza parecería ajeno a las características que conocemos del vidrio; delicado y rígido. Sin embargo, debemos recordar que la evolución de este material como lo conocemos hoy en día no fue el inicio del vidrio, pues como podemos observar en la Fig. 4 y comparándola con la Fig. 14, hay una característica del vidrio que no existía en la antigüedad y que es parte fundamental de cómo lo utilizamos: La transparencia.
El cambio de las propiedades físicas del vidrio es algo que seguimos comprendiendo pero antes de abordar los diferentes estilos de vidrio, debemos ahondar en la pregunta que las civilizaciones antiguas realizaron tras aprender a manipularlo: ¿Cómo hacerlo transparente?


